lunes, 20 de enero de 2020

Las fases del individuo en su primer desarrollo


De acuerdo con Hurlock (1982) el inicio de la vida se da en el momento de la concepción, es decir, justo en el instante en que la célula reproductora masculina el espermatozoide, fertiliza a la célula reproductora femenina, el óvulo.

Cabe mencionar que antes de que se inicie la vida, las células reproductoras masculinas y femeninas deben pasar por diversos procesos de preparación. En el caso de las células femeninas, hay tres procesos de preparación que son maduración, ovulación y fertilización y en el caso de las masculinas solo dos, que son la maduración y fertilización.

Ovulación y fecundación
Es importante hablar sobre el ciclo reproductor de la mujer el cual tiene una duración promedio de 28 días, por lo que sí una mujer tiene un ciclo reproductor regular tendrá su ovulación aproximadamente en el día 15 posterior al primer día de su regla.

El óvulo hará un recorrido desde el ovario, pasando por la trompa de Falopio hasta llegar al útero, si el ovulo no es fecundado, este será desechado a través de la menstruación.
Figura 1. Ciclo menstrual. Fuente: Alonso, J. (s.f) Recuperado de https://www.alonsoquiropractica.com/es/salud-en-general/164-el-ciclo-menstrual.html el 16 de enero de 2020.

Por otro lado, si una mujer tiene relaciones sexuales alrededor de 3 a 5 días antes de la ovulación, los espermatozoides del hombre recorrerán el camino hasta encontrarse con el óvulo liberado. Cuando esto suceda, entonces uno de ellos deberá romper la capa externa del óvulo para así provocar la fecundación.


Giménez y Mariscal (2008) explican que los espermatozoides cuentan entre 24 y 48 horas para fecundar el óvulo, ya que ese es el tiempo que dura el recorrido que lleva a cabo el ovulo a partir de que salió del ovario.


Figura 2: Fecundación. Fuente: (2016) 
Recuperado de https://ticmatutinagrupo2psico.wordpress.com/2015/03/13/desarrollo-del-nino-desde-el-nacimiento-hasta-la-adolescencia/ el 16 de enero de 2020.

De acuerdo con Giménez y Mariscal (2008) la fecundación ocurre cuando uno de los espermatozoides consigue perforar la capa que rodea al óvulo, al ocurrir esto, la membrana del óvulo se vuelve impenetrable para los demás espermatozoides que se van desprendiendo y tienen lugar una serie de cambios químicos que permiten la fusión del óvulo y el espermatozoide elegido.

Desarrollo germinal, desarrollo embrionario y desarrollo fetal

Desarrollo germinal
La etapa germinal abarca las dos primeras semanas del desarrollo celular, caracterizada por división celular rápida, aumento en complejidad y diferenciación, e implantación en la pared uterina.

Durante esta etapa que ocurre durante las primeras dos semanas después de la fertilización, el cigoto se divide, se vuelve más complejo y se implanta en la pared del útero.

Figura 3. Desarrollo germinal. Fuente: Luna, L. (2018) 
Recuperado de https://images.slideplayer.es/62/11805519/slides/slide_4.jpg el 16 de enero de 2020

En el periodo germinal, la célula se divide y se organiza con rapidez, al cabo de las 48 horas posteriores a la fecundación, el cigoto unicelular se divide y genera dos células. Luego se efectúa la segunda división celular en cada célula, que genera cuatro, etc. La tasa de división celular se acelera, de modo que en el sexto día se han producido más de 100 células (todas más pequeñas, pero con copias exactas del material genético del cigoto original), esta división celular recibe el nombre de mitosis.
Figura 4. Desarrollo germinal. Fuente: Papalia, D. et al. (2009). 
Psicología del desarrollo. De la infancia a la adolescencia. Editorial McGraw Hill. Pp.97-151


Es así que durante la primera semana del periodo germinal el cigoto molecular se multiplica y da origen al blastocito, en la segunda semana el blastocito se adhiere y penetra en el revestimiento uterino. Empiezan a formarse las estructuras que alimentan y protegen al organismo en  desarrollo, es decir, el saco amniótico, corión, saco vitelino, placenta y cordón umbilical.

Desarrollo embrionario
El periodo embrionario comienza cuando termina la implantación, este periodo ocurre desde la semana 3 hasta la semana 8, en este periodo el embrión crece con mucha rapidez y cambia todos los días.

Durante la semana 3 y 4 se desarrolla el cerebro y la médula espinal primitivos. Empiezan a desarrollarse el corazón, los músculos, la espina dorsal y el aparato digestivo alcanzando un tamaño de 6 milímetros.


De la semana 5 a la 8 se forman algunas estructuras externas (cara, brazos, piernas, dedos de las manos y de los pies) y órganos internos. Empieza a desarrollarse el sentido del tacto y el embrión puede moverse y tiene un tamaño de 2.54 centímetros.

Figura 5. Desarrollo embrionario. Fuente: (2017) Recuperado de https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKZw6Q0BKSFPnt7a3r2pequrZaZizTXisFyE-3XvskiYmwL8bo_c1HNZAkgnjJzrYoGXWdusxUp18FizoXYRtoizlk8NeL7wvzY_y0mRy72JjbIrFK0ikCG7s_VjMMMjF8FQ1fPjfT7A/s1600/Desarrollo+embrionario+humano+1.png el 16 de enero de 2020.

Desarrollo fetal
El periodo fetal se presenta desde la semana 9 a la 13, es considerado la etapa final del desarrollo prenatal que comprende desde el inicio del segundo mes posterior a la concepción hasta el nacimiento. Durante este periodo todos los órganos maduran y se vuelven funcionales.

Durante este periodo se inicia un crecimiento rápido de tamaño, además, el sistema nervioso, los órganos y los músculos se organizan y se conectan; aparecen nuevas capacidades de conducta (pataleo, succión del pulgar, apertura de la boca y práctica de la respiración).

En el tercer mes se perfeccionan las estructuras físicas. Aparece el iris de los y se forman todos los nervios necesarios para conectar los ojos con el cerebro. Los dientes empiezan a desarrollarse debajo de las encías; los oídos comienzan a surgir a ambos lados de la cabeza; y empiezan a formarse las uñas de los de dos de las manos y de los pies.


Los genitales externos están bien formados y se puede observar el sexo del feto. El hígado empieza a funcionar y el estómago comienza a moverse.

Figura 6. Fuente: (2017) Recuperado de https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKZw6Q0BKSFPnt7a3r2pequrZaZizTXisFyE-3XvskiYmwL8bo_c1HNZAkgnjJzrYoGXWdusxUp18FizoXYRtoizlk8NeL7wvzY_y0mRy72JjbIrFK0ikCG7s_VjMMMjF8FQ1fPjfT7A/s1600/Desarrollo+embrionario+humano+1.png el 16 de enero de 2020.

Es importante aclarar que aunque el feto toda vía no puede sobrevivir por sí mismo, ha adquirido casi todos los sistemas orgánicos. En esta fase mide apenas 7.5 centímetros de largo y pesa cerca de 14 gramos.

Segundo trimestre
El segundo trimestre abarca de a semana 13 a la 25 o 26, en esta etapa el feto sigue creciendo rápidamente.

En el cuarto mes, el cuerpo aumenta de tamaño, el corazón se fortalece y empieza a latir rápidamente, de 120 a 160 veces por minuto.

En el quinto mes, el feto adquiere la fuerza suficiente para asir, lo que aumenta el número y la fuerza de sus movimientos, lo que permite a la madre sentir los codos, las rodillas y la cabeza del feto mientras se mueve en los periodos de vigilia.


En el sexto mes, el feto mide cerca de 30 centímetros y medio de largo y pesa cerca de 680 gramos, ya están presentes todas las neuronas que producirá el cerebro. Los ojos son sensibles a la luz y el niño reacciona frente al sonido. Continúa la formación de huesos, el cabello de la cabeza sigue creciendo y el feto comienza a enderezar su postura para que los órganos internos adopten su posición correcta.
Figura 7. Fases del desarrollo embrionario, segundo trimestre. Fuente: Lucia Agcpe (2017).
Recuperado de http://luciaagcpe.blogspot.com/2017/01/codificacion-clinica-de-embarazo-parto_29.htmlel 16 de enero de 2020.

Tercer trimestre
El tercer trimestre ocurre de la semana 25 o 26 hasta la semana 38, en este periodo el feto tiene probabilidades de sobrevivir en caso de nacer. El tercer trimestre es un lapso de maduración generalizada del cerebro, durante este periodo el frágil feto se transforma en un bebé vigoroso y adaptable.

A los siete meses, el feto pesa alrededor de 1.360 kg. Su sistema nervioso está lo suficientemente maduro como para controlar la respiración y la deglución, el cerebro se desarrolla rápidamente, formando los tejidos que se convertirán en centros localizados de varias actividades sensoriales y motoras. El feto es sensible al tacto y llega a percibir el dolor y es capaz de escuchar.

En el octavo mes el feto aumenta hasta 227 gramos de peso por semana. Comienza a prepararse para vivir en el mundo exterior. En este mes aparecen capas de grasa bajo la piel que lo protegerán contra los cambios de temperatura que enfrentará al nacer, la sensibilidad y la conducta del feto también se desarrollan con rapidez, hacia mediados de este mes, el feto abre los ojos y puede verse las manos (aunque el útero esté a oscuras).

Durante el noveno mes, el feto presenta ciclos diarios de actividad y sueño, sigue creciendo a lo largo del mes y coloca la cabeza hacia abajo en preparación para recorrer el canal de parto. La vernix comienza a descamarse y por lo regular se disuelve el fino vello corporal (llamado lanugo) con que nacen algunos niños. Los anticuerpos que protegen contra enfermedades pasan de la madre al feto y complementan sus incipientes reacciones inmunológicas. Una o dos semanas antes del nacimiento, el futuro bebé desciende a medida que el útero se sitúa más abajo en la zona pélvica. 

Figura 8. Fases del desarrollo embrionario. Fuente: Lucia Agcpe (2017).
Recuperado de http://luciaagcpe.blogspot.com/2017/01/codificacion-clinica-de-embarazo-parto_29.html
el 16 de enero de 2020.

Fases de la Etapa Perinatal
Cuando el embarazo llega entre la semana 38 - 40, se considera que ha llegado a su término y el bebé está listo para nacer en cualquier momento.

El periodo perinatal se refiere a todas las etapas que se atraviesan en el parto, estas son trabajo inicial del parto, trabajo de parto y parto, y por último se encuentra la expulsión de secundinas.

Etapa 1: Trabajo inicial del parto
Esta comienza con la abertura cervical del útero pues comienza a dilatarse para permitir el paso del bebé, la duración va desde minutos hasta 30 horas, sin embargo, el promedio de tiempo para el primer hijo va de las 12 a 15 horas, para el resto de los hijos puede durar de 6 a 8 horas.


Otro evento característico de esta etapa es la presencia de contracciones cada 15 o 20 minutos que poco a poco van aumentando de intensidad, en ocasiones de presenta la ruptura del saco amniótico, liberando el líquido amniótico, lo que comúnmente se conoce como “rompimiento de la fuente”.  
Figura  9. Trabajo inicial de parto. Fuente: Blanca (2009).
Recuperado de https://belzia.com/embarazo/trabajo-de-parto/ el 16 de enero de 2020.

Etapa 2: Trabajo de parto y parto
Esta fase tiene una duración aproximada de 40 minutos, se observa una dilatación completa del cérvix, se presentan contracciones más fuertes y regulares las cuales empujan al bebé al exterior, lo que provoca el nacimiento del niño.

Figura  10. Trabajo de parto y parto. Fuente: Blanca (2009). 
Recuperado de https://belzia.com/embarazo/trabajo-de-parto/ el 16 de enero de 2020.

Etapa 3: Expulsión de secundinas
Esta etapa se presenta aproximadamente a los 20 minutos posteriores al parto, en este momento se expulsa la placenta y el cordón umbilical.

Figura  11. Expulsión de secundinas. Fuente: Blanca (2009). 
Recuperado de https://belzia.com/embarazo/trabajo-de-parto/ el 16 de enero de 2020.

Reflejos del neonato

Durante los primeros meses de vida el bebé se maneja por reflejos, los cuales le son útiles para su supervivencia, sin embargo, el bebé también llega a presentar otro tipo de reflejos denominados reflejos primitivos.

El reflejo de prensión
Este reflejo se presenta cuando el bebé siente un objeto tocando la palma de su mano, en respuesta a este estímulo, el bebé cierra la mano presionando el objeto.
Figura 12. Reflejo de prensión. Fuente: Belén (2009) R
ecuperado de https://www.unomasenlafamilia.com/reflejos-del-recien-nacido.html el 17 de enero de 2020.

El reflejo de la marcha
Este reflejo se presenta cuando se sostiene al bebé de pie sobre una superficie dura, en respuesta el bebé inicia movimientos de marcha, es decir, como si quisiera caminar.
Figura 13. Reflejo de prensión. Fuente: Belén (2009) 
Recuperado de https://www.unomasenlafamilia.com/reflejos-del-recien-nacido.html el 17 de enero de 2020.

Factores teratógenos
De acuerdo con Giménez y Mariscal (2008) existen factores no genéticos, es decir, factores externos que tienen consecuencias negativas sobre el bebé a los que se les denominan factores teratógenos y son estudiados por la teratología.


Un ejemplo de factores teratógenos son las enfermedades infecciosas, como el sida, la rubeola, la sífilis, entre otras; estas enfermedades pueden provocar deformaciones congénitas, retraso mental, daño en los ojos, sordera, defectos en el corazón e incluso la muerte.
Figura 14. Malformación congénita. Fuente: Valadez, G. (2019) Recuperado de https://www.elclarinete.com.mx/encabeza-aguascalientes-casos-de-malformaciones-congenitas/ el 18 de enero de 2020.

Otro ejemplo de este tipo de factores que tienen consecuencias negativas en el bebé es el consumo de sustancias nocivas para la salud, como el tabaco, el alcohol, cocaína, heroína, marihuana, entre otras; estas sustancias pueden causar retraso en el crecimiento, daño cerebral, daño en el corazón, prematuridad e incluso la muerte súbita.

Figura 15. Factores teratógenos, consumo de sustancias nocivas en el embarazo. Fuente: Verdejo, A. (2019) Recuperado de https://mejorconsalud.com/factores-riesgo-durante-el-embarazo/  el 18 de enero de 2020.






REFERENCIAS

Belén (2009) Reflejos del recién nacido. Consultado el 17 de enero de 2020. Recuperado de https://www.unomasenlafamilia.com/reflejos-del-recien-nacido.html
Craig, G y Baucum, D. (2009). Desarrollo Psicológico. 9na edición. Editorial Pearson. México. Pp. 45-100
IEU Online (2020) Semana 2. Desarrollo de los Procesos Psicológicos I.  Unidad 1 Desarrollo en la etapa prenatal, perinatal y posnatal. Recuperado de https://l2.ieu.edu.mx/pluginfile.php/257782/mod_resource/content/2/DPP_ApunteB2.pdf
Morris, C. y Maisto, A (2005). Introducción a la psicología. 12va edición. Editorial Pearson. México. Pp. 328 – 333
Papalia, D. et al. (2009). Psicología del desarrollo. De la infancia a la adolescencia. Editorial McGraw Hill. Pp.97-151


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